Decía Mafalda, la inolvidable niña dibujada por el genial Quino, que “esto no es el acabose, es el continuose del empezose”, traigo esta frase a colación por que pudiera parecer que después de 10 meses de tregua el proceso de paz o pacificación no ha hecho más que empezar, nada más lejos de la realidad.
Y es que en los últimos 7 días, hemos asistido sin darnos cuenta a una semana que probablemente marque un antes y un después en la historia del paisito. Pero vayamos por partes que las prisas no suelen ser buenas consejeras.
Hace una semana, el domingo pasado el colectivo de presos políticos vascos, EPPK, coincidiendo con el 1er aniversario del Acuerdo de Gernika suscrito por entre otros EA, Alternatiba y la Izquierda Abertzale, y que contiene entre sus exigencias el abandono por parte de ETA de la lucha armada, o lo que es lo mismo el fin del terrorismo, se sumaba al mismo, El hecho no iria mas allá si no fuera por que quienes integran el EPPK en muchos casos son los reclusos que han cumplido condena o están cumpliendo condena por su pertenencia a ETA, es decir, los ex miembros, pedían a su antigua organización, a aquella a la que le habían dado buena parte de su vida, primero como militantes y después en la cárcel, que dejara de hacer eso que ellos habían estado haciendo. Un gesto que si bien algunos han tratado de minimizar supone un pequeño gran paso adelante.
Por otro lado el miércoles un grupo de expertos internacionales con reconocida experiencia en la resolución de conflictos como el de Irlanda del Norte, recogían el guante lanzado por ETA en el comunicado en el que anunciaba la tregua, y se constitución en Comisión Internacional de Verificación, con el objetivo de verificar que realmente ETA llevando a cabo un alto al fuego total e indefinido.
El jueves, el lehendakari López, se salía de la línea seguida hasta ahora por su gobierno, y se mostraba favorable al acercamiento de los presos a cárceles vascas o cercanas a sus domicilios. Si bien es cierto que la declaración de López no pasó de eso, de una declaración y le falta concreción, no obstante supone un avance más hacia la paz.
El viernes conocíamos que Ekin, considerada hasta ahora como el brazo político de ETA, y mira que ETA tiene brazos políticos, que más que una organización terrorista parece un pulpo, decidía auto disolverse.
Y por último hoy desayunábamos con un nuevo comunicado de ETA en el que reconocía a la Comisión Internacional de Verificación, y mostraba su disposición a colaborar con ella en lo que fuera necesario, haciendo una invitación a los gobiernos Español y Francés a que hagan lo mismo.
Vistos en conjunto y en la situación actual, pudiera parecer que no hemos dado grandes pasos esta semana, pero si comparamos la situación actual y lo que vivíamos hace un año, creo que hemos dado grandes pasos, y que la paz está hoy más cerca que lo que lo estaba ayer, pero más lejos de lo que lo estará mañana.
A estos pasos hay que unir que por primera vez el pasado mayo Bildu, coalición que representa a la IA, se presentaba a las elecciones después de que todos y cada uno de sus candidatos hubieran firmado un documento de rechazo de todo tipo de violencia.
Sin duda estamos dando pasos firmes y decididos hacia el final del terrorismo en este pedazo del mapa. Faltan muchos pasos por dar, falta el reconocimiento de Bildu a las víctimas del terrorismo, falta el tema de los presos, pero poco a poco, vamos caminando hacia la paz, una paz que tiene que ser entre todos, y para todos. Y después de la paz, llegara el trabajo, quizá más duro de la reconciliación, pero cada cosa en su momento.
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